martes, 26 de julio de 2016

UN NOMBRE NUNCA OLVIDADO

-¿Es tan importante para ti eso de saber tu nombre? -Si, así me llamo, así sabe la sociedad como identificarme entre individuos. -¿Y qué significa para tí? -Yo. -¿Cuál es tu segundo nombre? Noté que no lo colocaste. -Josefina. -Bueno Josefina. No has de estar muy a gusto con tu segundo YO. Digo, especulo de manera atrevida pues. -Que fácil es mentirle a un extraño jajajaja ¡digo! con lo del nombre pues. -Los extraños, al no saber que eres una mentirosa, confían en ti. -Mmm si... -¿Te agrada engañar extraños? Digo, ¿Eres mentirosa? -No, no me agrada. No soy mentirosa. ¿A ti te agrada? -¿Engañar a extraños o mentir? -¿1? ¿2? -Bueno, a veces engaño a extraños por diversión. Luego me burlo de ellos por lo fácil que es engañarlos. Pero no soy mentiroso. -Mm oky. -Y, ¿Cómo te llamas realmente? -No me agrada decirle mi segundo nombre a extraños. No les interesa. -¿Cómo lo sabes? -Porque son extraños. -Quizá, y tu segundo nombre se vuelva tan importante, y tal vez, hasta lo puedan usar de inspiración. No puedes saberlo. A veces, con miedo, con todo ese montón de prejuicios, a veces, se debe confiar. -A veces... OJO no todo el tiempo. Tal vez ese sea mi problema, me cuesta mucho confiar en los demás. -Sí, por eso he de repetirlo, no vaya a ser que uno se confunda. -¿Cómo que se confunda? -Bueno, usted sabe señorita extraña, que uno confía en alguien y le permite saber su nombre, y este no lo usa para nada aún sabiéndolo, entonces uno se decepciona. Aunque hay cosas peores que no usar ese nombre, he escuchado pues, he escuchado de algunos por allí, que peor son esos extraños a los que se les confía el nombre, y lo olvidan. A mi parecer, esos son peores que los que solo quieren el nombre por vanidad. Si me hubieses dicho tu nombre, tal vez nunca lo hubiese olvidado. -Si, es peor que no lo recuerden... Pero no sabia si lo ibas a recordar, eras una persona mas. "Un extraño" -Eso puedo entenderlo, entiendo que muchas veces se desconfíe. Es lo natural.



Aunque ella pueda no existir, ha de haberle dado vida a una historia que por un momento fue tan mágica, que no pude diferenciar donde comenzaba la realidad y donde terminaba la ficción. Así es como a Josefina, la que solo conoció por un momento aquel extraño, la recuerda. Una ficción tan real, que hubo de inmortalizarla en el momento para vivirla en un recuerdo. Eso me dijo el extraño, eso me confió él antes de marcharse a los mismos lugares de donde Josefina es. Lo raro de todo esto, es que ninguno de los dos supieron nunca de dónde venían, peor aún, no sabían que venían del mismo lugar. Pero no me crean, es solo especulación mía luego de haber husmeado la historia, que por lo que pude notar, el extraño no ha de olvidar jamás. Y Josefina, si hubo de volar con aquellas palabras, vivirá con sus escritos aún con el remordimiento de no haberle dicho su verdadero segundo nombre, digo, su segundo YO, bueno, ELLA. Quizá en algún momento del futuro, como han de vivir aún entre el cielo y el espíritu, ellos puedan encontrarse. Y así él le enseñe a ella que no es un extraño, y ella le confíe a él su segundo nombre. ¿Podríamos nosotros los mortales saberlo?, no estoy seguro, lo que si sé es, que para entender lo que sucedió aquí, es necesario al menos... Intentar volar.






domingo, 24 de julio de 2016

EN MEDIO DE LA NOCHE.

Hoy me dio por extrañarte, pero este hoy es más grande de lo normal, un hoy que comenzó ayer, a eso de antier antes de acostarme, y que sigue vivo en este momento. Hoy, precisamente hace dos días en la noche, me dio por saber de qué color llevabas los labios, e imaginarme si aquello tan largo que casi oculta tu femineidad estaba tan cristalino que los dedos no supieran qué hacer, o en un caos donde mis manos, podrían intentar apaciguarles.
Hoy, en medio de la madrugada, no sabía cómo hacer contigo, y me perdía en los lugares donde podría reposar tu cuerpo, y en los que podría reposar tu mente, y sabes, sé que en algún momento de toda la noche, que para ti empezó ayer, y para mí lleva tres días, pensaste en mi.
Para ser franco, creo que he mentido en muchas cosas, no lleva tres días la cuenta, lleva un poco más de un mes, si, un mes en el que la única diferencia entre cada terminar de día, es que unas llueve y las otras no.
Hoy me dio por sentir que los celos son parte de mi, y me devoran desde adentro, como algo que se esconde desde la boca del estómago, pasa por el diafragma y termina por no querer salir, justo en la garganta. Se queda allí para quitarme las ganas, para atormentarme el hambre y los vicios, se queda allí para recordarme que cuando se ama se teme, se teme la perdida, se es realmente vulnerable. Hoy, esos malditos engendros no me dejaron pegar un ojo, y me comentaban que razón tenían de estar allí, pues tú estabas allá, haciendo bla bla bla.
En otras circunstancias les hubiera creído, y aunque sé que es posible que tengan razón, por esta vez, los dejo en un grito mudo que sólo me da aliento de levantarme y escribirte esto, escribirte algo que no leerás hoy, mientras me estoy muriendo...

En estas noches, te vi en mis sueños, lejana, sin saber de mi existencia, te dirigías a algún lugar que tú sabrás, con tu amiga la que no es amiga, y allí me dieron celos, muchos celos, y te seguí, caminé cerca de seis cuadras oníricas sin que me notaras, y luego, cuando cerca me encontraba, me desperté. Y es que parece que hasta mi otro yo intenta destruirme.
Es posible que siempre haya sido más celoso que tú, y es que lo soy, pues vivir con la belleza al lado es de esas cosas tan difíciles de hacer, que a veces se prefiere estar muerto. Pero allí estuve, con tu belleza acariciando mi humanidad, con tu belleza mirando, mirándome, porque eso de que la belleza no mira es falso, la belleza si mira, pero tiene un ojo de esos que no entiendo, pero que bueno, tú sabrás.
En fin chica, aquí estoy, tremendamente enamorado de ti, pensando en esos pleitos que nos mantienen alejados, y amando hasta la forma en la que los tenemos. Y ya entiendo, digo, comprendo, que cuando se ama, se ama hasta esos momentos incómodos que se viven. Te extraño tanto, que quisiera tener en este momento aunque fuese para que odies mi presencia, y así volver a mirar aquellas manos de pluma...
No lo voy a mentir, estoy muy triste, y precisamente en este momento sollozo, con alguna lágrima buscando salida, con una lágrima cargada con un saquito de dolor y que lleva afuera, porque ya no sé qué hacer con esto adentro.
Realmente te amo, amo todo de ti, amo hasta la forma sutil que tuviste de dejarme, de alejar mi toxicidad de tu calma. Amo que luego te enfades para luchar con lo que sientes, y amo.
Sólo ha sucedido algo distinto desde que comenzó esta larga noche, y sucede hoy. Si, hoy sucede que te amo con más fuerza que la que puedo contener, y me ves aquí, con la única arma que me dio el mundo, estoy aquí para escribirte.



"No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de soportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible.

- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.-"




Te amo... Valiente Retoño Florido.

jueves, 21 de julio de 2016

SOBRE LA LUNA


Hoy miré la luna como si no existiese un mañana, inmensa, blanquecina, con un toque de gris como el que te gusta, y con nubes a la altura de su cintura, para no desnudarla por completo y dejarle a la imaginación el brillo entero. La miré mientras las calles se despeinaban del murmullo, mientras la soledad escuchaba los pasos que dejan las sombras de los que se han ido, la miraba a los ojos míos.
Sé que no notarás mi presencia en ella, pero sé que sabrás que si la miraste, aunque haya sido por error de la noche, me habrás encontrado en su reflejo, con la única imagen de ella como distancia entre tú y yo.

Es allí donde encontrarás refugio cuando la noche sea fría, cuando se escapen las almas y congelen los cúmulos, es allí donde el calor hace temblar los huesos del espíritu. Es allí donde encontraré a mi cómplice silenciosa. Allí, detrás de las nubes, husmeando tu dormir o escuchando tu falta de sueño, allí.

Luego sabrás, que en cualquier lugar donde estés, tienes a alguien como yo escribiendo algo para ti, y te sentirás cómoda al saberlo, y quizá con un poco de miedo de que pueda no ser tuyo. Y querrás ocultarlo de la vista de los demás, porque será tan tuyo que no dejarás que el mundo pueda apropiarlo, y lo harás parte de ti, entre tu cascada y montaña, te lo tatuarás en el alma, y no habrá forma de borrarlo, porque fue escrito de ese combustible que moja las cienes en la locura y las desborda. Tú lo sabes, que implotaría si no lo hiciera... tú y la luna han de saberlo.

martes, 19 de julio de 2016

MI MEJOR LIBRO

Y amaste tanto los libros tanto, que te convertí en uno...

Tomaste mi mundo, lo doblaste, lo rompiste, lo esparciste por el suelo, y luego, cuando la humanidad que me compone no tenía intenciones de ser, lo armaste. Tal acto de amor, todavía no ha tenido una hazaña que lo compare, y es así como debe ser, porque nada ha de compararse.
Debes disculparme cuando vayas camino a tu vida, de ida o vuelta, quizá tropieces siempre con un trozo de esto que te he dado, quizá, te amo un poco más...

miércoles, 13 de julio de 2016

INSOMNIO

Hoy tuve ese maldito insomnio otra vez, empecé la noche con un divinidad ancestral, como si mi cuerpo acomodara su naturaleza al lugar donde no durará mucho tiempo, pero no duró lo suficiente, pues los rumores seguían esparciéndose y creando nubes. Algunas traían la lluvia, otras el sol de media noche, pero ambas, en cuestión de recuerdos, traían agonía, dado que no podrían controlar el descenso.
Ahora mis noches son más cortas, intermitentes, como si un peso hiciera calar la obstinación del mundo entre los sueños, y vaya que qué sueños, por un lado mi inconsciente me envía golpes, por el otro advertencias, ya no sé de qué lado se encuentra. No logro divisar si duerme con los susurros que dejaste por doquier o me cuenta historias, pero desde luego, y con la seriedad de quien pueda estar loco, me calcina en tu ausencia, me levanta con la inseguridad de saber si la noche en curso mi alma tiene algún peso en el cuerpo o desde el ventanal corredizo pueda estar husmeándote.
Ya no ha de ser necesitado Morfeo, y sé, por lo que cuentan en el mundo de las ideas, que hemos llegado a un pacto Hipnos, Tánatos y la visitante nocturna en mi nombre, y es que un pacto era lo más adecuado pues la lucha nocturna entre los dos primeros no dejaba divisarte, siempre frente a ti, y fui allí, cuando ellos por compasión, decidieron dejarle a la suerte de mis manos el rumbo de tu viaje nocturno.

Muchas cosas me han contado de tu siesta, y he logrado divisar entre tanto alboroto, que la gente nocturna se las juega entre nosotros como si de otra clase de civilización se tratase, como si mientras dormimos, se construyeran ciudades enteras, unas con las metas y otras con los miedos, pero aquellas que se componen de ambos, terminan por ser de esas que compactan la vida. Cuántos miedos hemos de tener, cuántos serán nuestros y cuántos serán infundados. A veces me encuentro somatizando mi realidad por las historias de los demás, creyendo que todo esto se trata de un objeto de hecho que le transcurre al mundo entero, pero esa es la más insípida, pues se encuentra otra, que hace de mi vida una narración tan única que se lograría cambiar los libros de historia o las estadísticas.
No somos nuestros ancestros, yo jamás te abandonaría en la gesta de mi cría y tú no te encadenarás a un futuro único, no sucedería en un millón de años, que pueden suceder en un segundo mientras dormimos. No iré corriendo a los brazos de nadie más, te sigo eligiendo en la soledad. Ya ves, a veces simplemente son trampas de la obviedad para hacernos creer como el resto, cuando, mientras cae la noche, le hemos demostrado a la risa nocturna que se ha equivocado, otra vez.

Debe ser un gran peso para cualquiera el cargar con la vida de alguien encima, sé que debe serlo. Ahora, tarde ya, pude comprender que la vida nuestra, es nuestra, y que se comparte, pero pecamos en la entrega, y nos la dimos a cuido cada día, y tú con tu individualidad característica te asustaste al igual que yo, y yo sigo asustado, pero tú construyes puentes de nuevo. Cariño, como sabes que vivía decirlo, que nuestras almas se unieran no debía ser una carga, pues pensar en el uno era la razón de nuestra historia, nos dejaba ser a nuestro modo. Y no, tampoco se trata de luchar las guerras del otro, se trata de dar el aliento necesario para que las guerras se ganen, pero eso cariño mío, es de las cosas que tarde llegaron, ya no las debes aceptar.
Definitivamente ya no somos los mismos, hemos crecido demasiado, o el universo consiguió achicarse, en efecto, cambiamos. Somos parte del cambio, ese cambio que a veces aterra, el cambio que se vive. Me has hecho saber eso, me lo has contado y hoy lo vivo, y aquí estoy, contando un poco de eso a lo que le llaman vida.

Espero hayas desayunado hoy...


"Unas veces me siento
como pobre colina, 
y otras como montaña 
de cumbres repetidas, 
unas veces me siento 
como un acantilado, 
y en otras como un cielo 
azul pero lejano, 
a veces uno es 
manantial entre rocas, 
y otras veces un árbol
con las últimas hojas, 
pero hoy me siento apenas 
como laguna insomne, 
con un embarcadero 
ya sin embarcaciones, 
una laguna verde 
inmóvil y paciente 
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces, 
sereno en mi confianza 
confiando en que una tarde, 
te acerques y te mires.. 
te mires al mirarme."

lunes, 11 de julio de 2016

UNA MAÑANA AGITADA

El ventilador que no gira se encuentra en el lugar preciso donde tu cuerpo solía reposar, aunque esta vez sólo lanza el vital gas a un par de libros; Al olvido se va como a la muerte y Diario de una batalla. La ventana, cerrada por la costumbre de asustarme de la oscuridad de afuera, deja entrar rayos de luz que se mimetizan con sonidos cotidianos, que oscilan entre picos y voces.
Allí, justo debajo de la construcción de metal y vidrio, se posan cuatro palabras y dos fechas que tienen estricto carácter sentimental; Te amo 06/06/2015, Te amo 04/11/2015.
Miro las construcciones lingüísticas, desde la dirección donde estoy, y se escapa una mirada adelante, hacia la dirección del conjunto de libros que supongo definen mucho lo que se encuentra en mi mente. Un par de libros tuyos yacen en reposo, uno perdido entre la papelería, otro debajo del retrado caricaturesco que nos dio un amigo, el blanco y negro, el que no era para difundir, y que con tanto orgullo muestro, por su talento para dibujar, por nuestro talento de hablar entre nosotros con nuestros ojos.
Las líneas  del tiempo caminan sobre algunas paredes, y éstas se trazan caminos inciertos, que sólo la naturaleza ha de entender, y que en mi afán de quietud dejo allí para que me recuerden la vejez de los segundos. La paredes rayadas por promesas que me hice hace años, que luego he logrado entender, al saber que la ansiedad del futuro sólo se vence con una pizca constancia y voluntad. En alguna de ellas, un trozo de papel con una meta para el año en curso; aprender un nuevo idioma.
El cielo acompaña la mirada con su verde  cuerpo, y un toque de canela metálica, como muerto, sin vida ajena arriba o abajo. Mientras las telarañas ondulan en los rincones, algunas solitarias otras con huéspedes, digo, conmigo como huésped ante ellas, ante su única vida.
Un cerro de ropa sucia, un montón de papeles sin sentido, me recuerdan el desorden que comparto contigo, y del que te avergonzabas desde tu lado, creyendo que desde aquí salían miradas que juzgaban, cuando se componían de críticas de belleza en el desorden de nuestras mentes.
Dos clavos en la misma pared de la meta, solitarios, donde se encontraba el calendario de tareas que se colaban en mi vida, esas cosas académicas que debemos hacer para que nos definan con números la vida, como si ya no fuera suficiente soportarla. Dos clavos, a medio clavar, uno un poco doblado, el otro más alto inclinado, en puntos distantes, siguiendo vidas separadas a causa de la falta del próximo almanaque. Siguen allí, no se han ido, siguen esperando a dicho objeto que les da valor a su existencia, siguen esperando uno de tus delicados planes, esos que mejoraban nuestras vidas, la mía por verme superar, la tuya por verme superarme, la nuestra por hacernos felices.
Arriba del escaparate, ese donde acicalabas tu belleza frente al espejo, donde ordenabas tu cabello, y desde donde me mirabas de reojo, mientras yo tiraba miradas al infinito y tú queriendo encontrarlo, esas cosas de mujer que a veces no te entiendo. Un closet con sucio de mi rostro en una orilla, que llegabas a ignorar siempre, como si no estuviera algo allí que te incomodara, ya que me has aceptado hasta en mis gases suicidas. ¡Ah! cierto, arriba, está la bolsita azul con remolinos, armada como si de regalo dentro se tratara. ¡Qué énfasis le hiciste a los remolinos azules! esos que cambian de color con la luz, esos que de seguro se encuentran en este momento en tu cabeza, esos que con seguridad están en la mía. Pero el armario, ese sí que tiene historias nuestras, escritas en silencio o con ruido, movido de lugar o donde siempre, y tiene grabado tu silueta, como te encaminas en la calle o como más ha logrado impresionarme, como llegaste al mundo.(Debo admitir que escribirte esto, ha logrado calentar mis orejas y contraer uno de esos lugares distantes a ellas... ¿te sentirás culpable si sientes lo mismo?, yo me siento Dios)
Hoy el perro no durmió aquí, así que no escucharías mi gañote tratando de sacarlo, y menguarías en la desnudez del espíritu entre mis miradas certeras y las tuyas en un intento de esconderse, cuando ya nosotros sabemos que podemos entrar y salir del único lugar que nos hemos reservado sólo para ambos, nuestra alma. Para quienes amamos la esencia en el otro, no hay escapatoria, ya la hemos hecho una, debes saberlo tanto como yo, ¡y no! no encapsulo tu libertad, sólo menciono la misma que has tenido de elegirme, y entregarme tus más preciados tesoros, como lo he hecho, como sabemos hacerlo.

Todo está en orden en el mundo, todo se encuentra en su lugar, todo, el que no se encuentra soy yo...